
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha alertado este lunes del “riesgo que supone que los animales de compañía entren en contacto con medicamentos tópicos de uso humano que contengan minoxidil”. Este principio activo es el más usado frente a la alopecia androgénica —causada por factores genéticos y hormonales— en lociones, espumas y otras presentaciones que se aplican sobre la piel de las zonas en las que se quiere evitar la pérdida de pelo.
Las mascotas sufren envenenamientos graves debido a la exposición directa al minoxidil por parte de sus dueños o indirectamente a través del contacto con artículos como almohadas y sábanas que contienen la sustancia
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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha alertado este lunes del “riesgo que supone que los animales de compañía entren en contacto con medicamentos tópicos de uso humano que contengan minoxidil”. Este principio activo es el más usado frente a la alopecia androgénica —causada por factores genéticos y hormonales— en lociones, espumas y otras presentaciones que se aplican sobre la piel de las zonas en las que se quiere evitar la pérdida de pelo.
“Estos medicamentos pueden producir cuadros graves de toxicidad cardiovascular y desenlaces mortales, especialmente en los gatos”, sostiene el comunicado suscrito por la agencia. La exposición de los animales al fármaco puede deberse a la ingesta directa, pero “también de forma indirecta a través del contacto con personas que utilizan formulaciones tópicas a través de la piel contaminada (por ejemplo, las manos), o por contacto con objetos que hayan estado expuestos al medicamento, como las almohadas o el resto de ropa de cama”, informa la alerta.
El minoxidil es un vasodilatador que, aplicado de forma tópica, estimula el crecimiento del cabello. “Su exposición en mascotas de forma directa o indirecta puede provocar efectos cardiovasculares como hipotensión, taquicardia refleja, edema pulmonar, derrame pleural e insuficiencia cardiaca congestiva, debilidad, letargo, hipotensión, ataxia y temblores”, expone la AEMPS.
La Agencia hace hincapié en que este riesgo es desconocido por los dueños de las mascotas, por lo que “una mayor sensibilización facilitará el reconocimiento precoz de los casos y mejorará su notificación” ya que “algunas manifestaciones clínicas suelen ser inespecíficas y muchos casos pueden no ser reconocidos o no relacionarse fácilmente con la exposición a minoxidil de uso humano en el entorno doméstico”.
La nota publicada por la agencia explica que la evidencia disponible sobre estos efectos procede de publicaciones científicas, entre ellas análisis retrospectivos de centros de toxicología, casos clínicos y una revisión reciente de la literatura científica sobre la toxicidad del minoxidil en animales de compañía que muestran “de forma consistente este riesgo, especialmente en gatos, que parecen ser particularmente susceptibles a la toxicidad por minoxidil y varios informes describen efectos cardiovasculares graves y desenlaces mortales”.
La evidencia se basa en los datos proporcionados, entre otros, por el Centro de Control de Intoxicaciones de Animales de Estados Unidos (ASPCA, en sus siglas en inglés). De 211 exposiciones notificadas, este organismo identificó signos clínicos tanto en perros como en gatos tras exposiciones muy pequeñas (por ejemplo, unas pocas gotas o lamidos). En los casos notificados, se produjo la muerte en 8 de los 62 gatos (12,9%) que desarrollaron signos clínicos. La exposición indirecta a través de personas tratadas con minoxidil fue la circunstancia identificada con mayor frecuencia en gatos.
“Además, una revisión de la base de datos europea ha identificado al menos 8 casos relacionados con la exposición a minoxidil (3 en Bélgica, 1 en Estados Unidos y 4 en España). Los casos afectaron a 3 gatos y 5 perros”, sigue la nota de la AEMPS.
Hace dos años, el Centro de Farmacovigilancia de Navarra identificó 11 casos de lactantes cuyos padres utilizaban minoxidil por vía tópica que habían desarrollado hipertricosis, un cuadro clínico que se manifiesta por el crecimiento de pelo en todo el cuerpo y que también es conocido como síndrome del hombre lobo. Este hallazgo llevó a la Agencia Europea del Medicamento (EMA) a revisar la ficha técnica de estos fármacos para incluir un aviso sobre este riesgo.
