Nathalie Seseña visitó Dog House junto a su perro Pepe con un propósito muy claro desde el primer momento. «Quiero ser casa de acogida de algún perrito», explicó la actriz nada más cruzar las puertas del albergue.Carol, del staff del centro, aprovechó la visita para explicar la función de estas casas de acogida. «Ayuda a muchos animales de nuestro centro que, de lo contrario, jamás saldrían de estos cheniles», detalló sobre el papel que iba a desempeñar Nathalie.La elegida para acompañar a la actriz fue Armony, una perrita de nueve años incautada de un criadero ilegal en una situación especialmente delicada. Carol describió la vida que arrastraba antes de su rescate: «Imagina vivir en dos metros cuadrados, dentro de cuatro paredes de hormigón. De vez en cuando, un macho hormonado viene a montarte y tú no puedes escapar».Durante la estancia de Armony en casa de Nathalie, alguien terminó enamorándose por completo de la perrita: la prima de la actriz. Ese vínculo terminó siendo determinante para el desenlace de la historia dentro del programa.Hoy Armony vive junto a la prima de Nathalie, disfrutando de una vida que hasta entonces desconocía por completo. La actriz, por su parte, sigue visitándola de cerca y comprobando cómo la perrita aprende poco a poco a ser feliz.
Una perrita rescatada de un criadero ilegal encontró en la familia de la actriz el final feliz que llevaba años esperando.
Nathalie Seseña visitó Dog House junto a su perro Pepe con un propósito muy claro desde el primer momento. «Quiero ser casa de acogida de algún perrito», explicó la actriz nada más cruzar las puertas del albergue.Carol, del staff del centro, aprovechó la visita para explicar la función de estas casas de acogida. «Ayuda a muchos animales de nuestro centro que, de lo contrario, jamás saldrían de estos cheniles», detalló sobre el papel que iba a desempeñar Nathalie.La elegida para acompañar a la actriz fue Armony, una perrita de nueve años incautada de un criadero ilegal en una situación especialmente delicada. Carol describió la vida que arrastraba antes de su rescate: «Imagina vivir en dos metros cuadrados, dentro de cuatro paredes de hormigón. De vez en cuando, un macho hormonado viene a montarte y tú no puedes escapar».Durante la estancia de Armony en casa de Nathalie, alguien terminó enamorándose por completo de la perrita: la prima de la actriz. Ese vínculo terminó siendo determinante para el desenlace de la historia dentro del programa.Hoy Armony vive junto a la prima de Nathalie, disfrutando de una vida que hasta entonces desconocía por completo. La actriz, por su parte, sigue visitándola de cerca y comprobando cómo la perrita aprende poco a poco a ser feliz.
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