La industria tabacalera ha amenazado veladamente al Gobierno central, al menos desde 2024, con reclamar indemnizaciones multimillonarias si impone el empaquetado genérico o neutro en el sector, una medida que obligaría a las cajetillas de cigarrillos y otros productos a tener una apariencia neutra en la que primen los mensajes de aviso con los riesgos de la adicción al tabaco. Este cambio impide dar visibilidad a las marcas comerciales y evita que las presentaciones se conviertan en un elemento publicitario por sí mismas.Seguir leyendo
Sanidad ha retirado dos veces desde 2024 la medida de sendas iniciativas legales. El sector exigió sin éxito compensaciones de varios miles de millones de euros a Reino Unido y Australia
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La industria tabacalera ha amenazado veladamente al Gobierno central, al menos desde 2024, con reclamar indemnizaciones multimillonarias si impone el empaquetado genérico o neutro en el sector, una medida que obligaría a las cajetillas de cigarrillos y otros productos a tener una apariencia neutra en la que primen los mensajes de aviso con los riesgos de la adicción al tabaco. Este cambio impide dar visibilidad a las marcas comerciales y evita que las presentaciones se conviertan en un elemento publicitario por sí mismas.Así lo revela el documento de alegaciones presentado por la Mesa del Tabaco —formada por tabacaleras, estanqueros, cultivadores…— frente a un real decreto impulsado hace dos años por el Ministerio de Sanidad, al que ha tenido ahora acceso EL PAÍS. Entre la batería de argumentos planteados contra la iniciativa, que modificaba el real decreto 579/2017 y tenía el empaquetado genérico como uno de sus principales objetivos, la industria calificó el cambio como una “medida expropiatoria de enorme magnitud” que va contra el “derecho a la propiedad privada […] de los fabricantes de productos del tabaco respecto de sus marcas” y que “supone una restricción desproporcionada de la libertad de expresión” al limitar el uso que las compañías pueden hacer de ellas.“No cabe expropiación sin la correspondiente indemnización“, advertía el documento, de 43 páginas y que hasta ahora no había sido hecho público. Tras recibir estas alegaciones, Sanidad retiró la medida del real decreto y ahora ha vuelto a excluir el empaquetado genérico de la nueva ley del tabaco, presentada el pasado día 21, a pesar de su intención inicial de incluirlo en el proyecto legislativo.Aunque las alegaciones de la industria no ponen sobre la mesa ninguna cantidad, el sector ha recurrido a procedimientos legales para reclamar de miles de millones de euros en indemnizaciones en otros países. El primero fue Australia, en 2012, cuando su gobierno impuso para todas las cajetillas un color marrón, sin logotipos, con tipografía idéntica e imágenes impactantes de los daños del tabaco. La respuesta de Philip Morris —uno de los gigantes del sector, responsable de marcas como Marlboro— fue exigir la retirada de las medidas o conceder indemnizaciones por un importe de ”al menos 4.160 millones de dólares de EE UU más intereses”, según un informe jurídico del caso. Esta cantidad equivale a 5.300 millones de euros actuales.En Reino Unido, la industria actuó de forma similar. “El empaquetado genérico viola las leyes nacionales e internacionales […] y obligará al Gobierno del Reino Unido a pagar a las compañías miles de millones de libras esterlinas en compensaciones”, defendía un documento presentado por Philip Morris a las autoridades. En un peritaje adjunto, la empresa cifraba estas indemnizaciones en “entre 3.000 y 5.000 millones de libras” (entre 5.400 y 8.900 millones de euros actuales).Pese a estas exi
