Beligerante en la defensa de su país frente a la invasión rusa, la ucraniana ha dado un salto en su carrera desde que ganó en Madrid su primer WTA 1000. Semifinalista en Roland Garros y Wimbledon, ya prepara el Abierto de Estados Unidos Leer
Beligerante en la defensa de su país frente a la invasión rusa, la ucraniana ha dado un salto en su carrera desde que ganó en Madrid su primer WTA 1000. Semifinalista en Roland Garros y Wimbledon, ya prepara el Abierto de Estados Unidos Leer
Marta Kostyuk (Kiev, 2002) está asociada a su expresión manifiesta contra la invasión de Ucrania por las tropas rusas, que hace muy patente cuando rechaza estrechar la mano de cualquier competidora de esa nacionalidad o de Bielorrusia, aliada de Putin. Así sucedió de nuevo en el Mutua Madrid Open, donde el 2 de mayo se impuso en la final a Mirra Andreeva. Kostyuk concedió una entrevista a este periódico por correo electrónico, sin querer profundizar en su relación con estas tenistas más allá de la red ni en cuáles cree que serían las soluciones para el final de la guerra.Pregunta. En diciembre se planteó dejar el tenis. Las cosas han cambiado rápidamente y para bien.Respuesta. Todos pasamos por distintas etapas y momentos difíciles, y yo he vivido muchos de ellos en los últimos años. Aunque seguí luchando y encontrando la motivación y la fuerza para trabajar en mí misma, tuve muchos días y semanas complicados. Sentía que había tocado fondo, así que me alegra mucho haber encontrado la fuerza y la manera de salir de esa situación.P. Llegó a la tercera ronda del Abierto de Australia en 2018 con tan solo 15 años. ¿Qué fue lo más difícil de la transición al circuito de la WTA tras su magnífica carrera como júnior?R. Lo más complicado fue darme cuenta de que tenía tiempo y de que no había que conseguirlo todo de inmediato. Me presionaba mucho y me comparaba constantemente con jugadoras mucho mayores y con más experiencia que yo. Cuando tienes 15 años, todo es nuevo y vives ese proceso a la vista de todos. Aprender de esas experiencias no es fácil, sobre todo a esa edad.P. ¿Es cierto que tuvo pensamientos suicidas debido a la dificultad para gestionar su situación personal y profesional?R. Sí, es cierto. No hablaría de ello si no fuera verdad. Fue duro para mí porque sentía que no podía controlar nada de lo que ocurría a mi alrededor: la exposición pública, el odio que recibía, el peligro que corría mi familia y cómo mi tenis iba cuesta abajo porque no lograba concentrarme. No podía dormir ni comer bien; fue una época terrible. Estaba agotada y me sentía totalmente impotente, así que no es de extrañar que llegara a ese punto.P. ¿Cuándo decidió empezar a trabajar con un psicólogo?R. Cuando sentí que ya no tenía el control y necesitaba hacer algo al respecto. Creo que fue una de las mejores decisiones que he tomado. Estoy muy contenta con el punto en el que me encuentro hoy. Estoy casada, mantengo relaciones sanas y siento que tengo mucho más control sobre mis pensamientos y mi mente. Requiere mucho trabajo y práctica, pero es una de las cosas más liberadoras que puedes hacer por ti misma.P. El inicio de la invasión rusa de Ucrania, en 2022, fue un momento crítico para usted. ¿Cómo lo recuerda?R. Fue muy, muy difícil, porque yo no estaba en Ucrania mientras toda mi familia se encontraba allí. Todo sucedía muy rápido y no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Pasaba el día ente
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