Una persona murió y otras 29 resultaron heridas el pasado sábado en Berlín durante la fiesta del Día del Orgullo LGBTI, en un atropello múltiple con un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga. Al día siguiente, las Fuerzas Especiales de la Policía abatieron a Abdul Ballout, el principal sospechoso del ataque.Ballout fue localizado en la tarde del domingo en el distrito de Spandau, en el noroeste berlinés. «El sospechoso se acercó corriendo con un arma punzante hacia nuestros efectivos. Por ese motivo se hizo uso del arma reglamentaria», explicó el portavoz policial.Las autoridades alemanas dieron con el paradero de Ballout menos de 24 horas después del ataque en el Tiergarten. Fue tras un gran despliegue policial que terminó en un huerto comunitario de Spandau, a unos 13 kilómetros del lugar del crimen. Radicalizado y dispuesto a recurrir a la violenciaAbdul Ballout era un ciudadano alemán de 21 años (2005), 1,90 metros de estatura y oriundo de Schöneberg. Su madre, originaria del Líbano, había obtenido la ciudadanía alemana en 2002. Él nació ciudadano alemán.Incluso en su adolescencia, atrajo la atención negativa desde temprana edad, mostrando un comportamiento violento y extorsionador hacia sus compañeros de clase y pronto se vio envuelto en conflictos con las autoridades y el sistema judicial, informa el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ). Su historial incluía delitos como agresión y robo.El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, confirmó que las autoridades ya lo tenían fichado por numerosos delitos. Los servicios de seguridad lo habían catalogado como radicalizado y dispuesto a recurrir a la violencia.Ballout «ya había llamado la atención de las autoridades por numerosos delitos, su radicalización y su vinculación con el movimiento islamista», indicó Dobrindt. En su día, al parecer, había intentado viajar a Siria para unirse a la organización yihadista Estado Islámico.En prisión preventiva hasta mayoLa de Ballout fue «una vida marcada por la violencia, el odio y el fanatismo religioso», se lee en el diario Der Tagesspiegel. Según el FAZ, «no cabía duda de su determinación de librar una lucha armada contra personas de otras religiones».Su radicalización ya había derivado en una condena. Primero, intentó viajar a Mauritania, bastión de los islamistas, a través de Turquía. En 2025 fue detenido en el aeropuerto de Berlín, a su regreso del Líbano, bajo sospecha de preparar un delito de terrorismo.El sospechoso había sido catalogado como una amenaza para la seguridad y condenado en virtud del Código Penal alemán por preparar un acto de violencia grave que ponía en peligro al Estado, según informó el diario Die Welt. Un tribunal había ordenado a Ballout asistir a terapia como parte de un programa de desradicalización destinado a prevenir el extremismo.Ballout permaneció en prisión preventiva. Los tribunales estuvieron debatiendo cómo proceder contra él y la Fiscalía de B
Catalogado como una amenaza para la seguridad, estaba en prisión preventiva, pero en mayo pasado fue puesto en libertad a la espera de nuevas investigaciones.
20MINUTOS.ES – Internacional
Una persona murió y otras 29 resultaron heridas el pasado sábado en Berlín durante la fiesta del Día del Orgullo LGBTI, en un atropello múltiple con un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga. Al día siguiente, las Fuerzas Especiales de la Policía abatieron a Abdul Ballout, el principal sospechoso del ataque.Ballout fue localizado en la tarde del domingo en el distrito de Spandau, en el noroeste berlinés. «El sospechoso se acercó corriendo con un arma punzante hacia nuestros efectivos. Por ese motivo se hizo uso del arma reglamentaria», explicó el portavoz policial.Las autoridades alemanas dieron con el paradero de Ballout menos de 24 horas después del ataque en el Tiergarten. Fue tras un gran despliegue policial que terminó en un huerto comunitario de Spandau, a unos 13 kilómetros del lugar del crimen. Radicalizado y dispuesto a recurrir a la violenciaAbdul Ballout era un ciudadano alemán de 21 años (2005), 1,90 metros de estatura y oriundo de Schöneberg. Su madre, originaria del Líbano, había obtenido la ciudadanía alemana en 2002. Él nació ciudadano alemán.Incluso en su adolescencia, atrajo la atención negativa desde temprana edad, mostrando un comportamiento violento y extorsionador hacia sus compañeros de clase y pronto se vio envuelto en conflictos con las autoridades y el sistema judicial, informa el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ). Su historial incluía delitos como agresión y robo.El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, confirmó que las autoridades ya lo tenían fichado por numerosos delitos. Los servicios de seguridad lo habían catalogado como radicalizado y dispuesto a recurrir a la violencia.Ballout «ya había llamado la atención de las autoridades por numerosos delitos, su radicalización y su vinculación con el movimiento islamista», indicó Dobrindt. En su día, al parecer, había intentado viajar a Siria para unirse a la organización yihadista Estado Islámico.En prisión preventiva hasta mayoLa de Ballout fue «una vida marcada por la violencia, el odio y el fanatismo religioso», se lee en el diario Der Tagesspiegel. Según el FAZ, «no cabía duda de su determinación de librar una lucha armada contra personas de otras religiones».Su radicalización ya había derivado en una condena. Primero, intentó viajar a Mauritania, bastión de los islamistas, a través de Turquía. En 2025 fue detenido en el aeropuerto de Berlín, a su regreso del Líbano, bajo sospecha de preparar un delito de terrorismo.El sospechoso había sido catalogado como una amenaza para la seguridad y condenado en virtud del Código Penal alemán por preparar un acto de violencia grave que ponía en peligro al Estado, según informó el diario Die Welt. Un tribunal había ordenado a Ballout asistir a terapia como parte de un programa de desradicalización destinado a prevenir el extremismo.Ballout permaneció en prisión preventiva. Los tribunales estuvieron debatiendo cómo proceder contra él y la Fiscalía de B
