Shakira no esquivó ninguna pregunta incómoda en Al cielo con ella. Henar Álvarez le preguntó si las madres de hijos varones cargan con una responsabilidad extra para criar a los hombres decentes del futuro, y la cantante colombiana no dudó: «Sí». Shakira les cuenta a sus hijos el relato de Diógenes, dijo, ese filósofo que paseaba a plena luz del día con una lámpara. «Busco un hombre», repetía. «Les explico lo que significa realmente ser un hombre, que va mucho más allá de la fuerza bruta», señaló.. Para la artista, ese hombre se define por dos valores concretos. «Tener palabra, hay tan pocos hombres con palabra», reflexionó, y añadió el segundo: «La honestidad, ese es el valor fundamental que he intentado instalar en ellos». Una educación que, subrayó Álvarez, ella construyó sola durante los años en los que puso su carrera en un segundo plano, mientras su pareja nunca renunció a nada por conciliar.. La cantante no lo negó. Reconoció haber perdido oportunidades importantes, especialmente en Estados Unidos, donde siempre se ha concentrado el grueso de su proyección internacional. «Estuve apartada de situaciones que habrían sido muy positivas para mi carrera», admitió, aunque lo asumió sin drama: «Cuando la vida da limones, hay que hacer limonada».. Álvarez le preguntó entonces si se arrepentía de haber sacrificado esos años. Shakira respondió con cuatro palabras: «Por mis hijos no». La presentadora no tardó en completar la frase en voz alta, dejando en el aire el nombre que ninguna de las dos pronunció –Piqué–. El momento fue uno de los más celebrados de la noche.. Shakira cerró reivindicando que vivir aquellos primeros años intensamente como madre también fue un ejemplo para sus hijos. «Uno no puede rendirse en el primer fracaso», afirmó, y recordó que la vida está más llena de noes que de síes. Enseñarles a tolerar la frustración, concluyó, es quizás la lección fundamental que puede dejarles.
La cantante colombiana recurrió a Diógenes para explicar cómo educa a sus hijos varones y Henar Álvarez completó una de sus frases con un guiño que lo dice todo.
Shakira no esquivó ninguna pregunta incómoda en Al cielo con ella. Henar Álvarez le preguntó si las madres de hijos varones cargan con una responsabilidad extra para criar a los hombres decentes del futuro, y la cantante colombiana no dudó: «Sí». Shakira les cuenta a sus hijos el relato de Diógenes, dijo, ese filósofo que paseaba a plena luz del día con una lámpara. «Busco un hombre», repetía. «Les explico lo que significa realmente ser un hombre, que va mucho más allá de la fuerza bruta», señaló.. Para la artista, ese hombre se define por dos valores concretos. «Tener palabra, hay tan pocos hombres con palabra», reflexionó, y añadió el segundo: «La honestidad, ese es el valor fundamental que he intentado instalar en ellos». Una educación que, subrayó Álvarez, ella construyó sola durante los años en los que puso su carrera en un segundo plano, mientras su pareja nunca renunció a nada por conciliar.. La cantante no lo negó. Reconoció haber perdido oportunidades importantes, especialmente en Estados Unidos, donde siempre se ha concentrado el grueso de su proyección internacional. «Estuve apartada de situaciones que habrían sido muy positivas para mi carrera», admitió, aunque lo asumió sin drama: «Cuando la vida da limones, hay que hacer limonada».. Álvarez le preguntó entonces si se arrepentía de haber sacrificado esos años. Shakira respondió con cuatro palabras: «Por mis hijos no». La presentadora no tardó en completar la frase en voz alta, dejando en el aire el nombre que ninguna de las dos pronunció –Piqué–. El momento fue uno de los más celebrados de la noche.. Shakira cerró reivindicando que vivir aquellos primeros años intensamente como madre también fue un ejemplo para sus hijos. «Uno no puede rendirse en el primer fracaso», afirmó, y recordó que la vida está más llena de noes que de síes. Enseñarles a tolerar la frustración, concluyó, es quizás la lección fundamental que puede dejarles.
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