El hallazgo de un agricultor de pepinos ha revolucionado la arqueología en Egipto. Porque lo que no se podría haber imaginado es que lo que empezó como un día más de trabajo acabaría siendola noticia del año. Y es que el hombre ayudó a un grupo de expertos a encontrar dos estatuas colosales de Ramsés II en su terreno.
Khaled Khalil, como se llama el hombre, estaba trabajando en sus tierras cuando, por casualidad, encontró una piedra con extraños grabados. Debido a la localidad, en Behbeit el-Hagar, en el delta del Nilo, el campesino rápidamente se puso en contacto con los responsables de este tipo de antigüedades. Y es que, no es de extrañar que en la zona aparezcan restos de geoglifos.
Así, un equipo egipcio del Consejo Supremo de Antigüedades inició una excavación de urgencia para constatar los hechos. Como constató el Ministerio de Turismo y Antigüedades para el medio local Youm7, lo que Khalil halló era una estatua de la cabeza del faraón de más de 1,6 metros de altura. «¿Ves? Los pepinos traen antigüedades«, bromeó Alaa Abdel Moaty, el gobernador de la zona, al visitar la casa del agricultor.
La cabeza descubierta representa a Ramsés II con la corona del Alto y el Bajo Egipto. Una pieza que, como constataron los arqueólogos, formaría parte de un pilar dorsal. Pues, junto a esta también se encontró una parte de dicho pilar, en la que figura el nombre de Horus, uno de los nombres oficiales del faraón. Por ello, de acuerdo con el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Hisham el-Leithy, el tamaño actual, incluida la base, habría sido de unos 8,5 metros de altura.
De ellos, la sección que se conserva mide en total 2,4 metros y le faltan tanto la base como las piernas. Sin embargo, el resto se encuentra en buen estado, a falta de una parte del toca real nemes. Por el momento, queda por hacer más investigaciones al respecto. Pues, junto a estos se encontró un bloque independiente de granito rosa, de unos 1,3 metros de largo, donde reza «Rey del Alto y Bajo Egipto» e «Hijo de Ra».
The statue was part of a pillar that could have measured more than 8 meters.
The discovery made by a pumpkin farmer has revolutionized archaeology in Egypt. Because what one couldn’t have imagined is that what started as just another day of work would end up being the news of the year. And it is that the man helped a group of experts to find two colossal statues of Ramses II in his land. Khaled Khalil, as the man is called, was working on his land when, by chance, he found a stone with strange engravings. Given the location, in Behbeit el-Hagar, in the Nile delta, the farmer quickly contacted the authorities responsible for this type of antiquities. And it is that, it is not surprising that in the area there appear remains of geoglyphs. So, an Egyptian team from the Supreme Council of Antiquities began an urgent excavation to verify the facts. As the Ministry of Tourism and Antiquities reported to the local press, Youm7, what Khalil discovered was a statue of the pharaoh’s head over 1.6 meters tall. «See?» «Los pepinos llevan antigüedades», bromeó Alaa Abdel Moaty, el gobernador de la región, durante su visita a la casa del agricultor. La cabeza descubierta simboliza a Ramsés II con la corona de la Alta y Baja Egipto. A piece that, as archaeologists confirmed, would be part of a dorsal pillar.
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