La UEFA lidera una misiva firmada por tres confederaciones que culmina un proceso de crítica contra la gestión del fútbol llevada a cabo por el presidente de la FIFA Leer
La UEFA lidera una misiva firmada por tres confederaciones que culmina un proceso de crítica contra la gestión del fútbol llevada a cabo por el presidente de la FIFA Leer
Se acabó la guerra encubierta. Las partes ya han sacado los tanques a la calle y a los periódicos. El objetivo, la presidencia de la FIFA y el plazo, 2027, año de elecciones. La gestión errática y oscurantista de Gianni Infantino, especialmente en sus últimos tiempos, ha enfurecido a tres de las principales confederaciones internacionales de fútbol, que han pasado de desplegar rumores a un obús en la línea de flotación del dirigente deportivo suizo-italiano por medio de una carta abierta en la que se han expresado con total contundencia.. En la UEFA, organismo presente en esa misiva, creen que el momento elegido es tan bueno como cualquier otro para lanzar este mensaje. No quieren extender mucho sus comentarios porque la carta ya es «técnicamente muy contundente» y «dice lo que dice». Apuntan a un movimiento final tras unos últimos días en los que todo ha ido en el mismo sentido. Incluso con insinuaciones recogidas por un medio inglés sobre un pago a una amante del mandatario cuando trabajó en la UEFA incluidas.. Se trata, precisamente, de derrocar a un líder que ve el fútbol «como una propiedad» según indican desde el organismo europeo, la AFC y la CONCACAF, las otras confederaciones firmantes de la misiva. Dicen que no se trata de «dinero», ni de ningún otro interés deportivo o extradeportivo, sino de «la integridad del fútbol y la de quienes han sido elegidos para dirigirlo». «No es la conducta propia de un custodio del fútbol, sino la de alguien que cree que el fútbol debe responder ante él», describen.. Lo cierto es que la gestión individualista de Gianni Infantino, que llegó tras suceder a Joseph Blatter por un escándalo de corrupción en la asignación del Mundial de Qatar 2022 que tiene inhabilitado al ex mandatario suizo precisamente hasta 2027, ha ido transformándose desde sus inicios hasta ahora. Con batallas perdidas, como el Mundial de selecciones cada dos años, como ganadas, especialmente el desarrollo del Mundialito de clubes celebrado en Estados Unidos el pasado verano y que suponía otra sobrecarga al calendario de UEFA.. Fue en esa doble cita americana de clubes y selecciones en la que se forjó una relación que podría ser la que le influyó en su cambio de visión respecto al organismo que dirigía un deporte global que practican millones de personas en todo el mundo. Su sintonía con Donald Trump, presidente que se coló en las celebraciones del Chelsea y de España tras levantar sus entorchados con las risas y la aquiescencia de Infantino, ha podido acelerar ciertas ideas que tienden a la privatización del fútbol.. Porque, más allá de la retirada de la sanción a Balogun, estrella estgadounidense que debía disputar los octavos de final frente a Bélgica, a la postre rival de España en cuartos, la influencia de Trump y su visión económica han terminado por polarizar la ocurrencia del máximo mandatario del fútbol mundial, como fue la de vender un 20% de los derechos de explotación del Mundial de fútbol a inversores privados, y la que hizo estallar las críticas a un liderazgo que «no consiste en ostentar —o exigir— poder para conservarlo», escriben.. FIFA Forward Enterprise (FFE) era la compañía que se había creado para este propósito y el capital lo aportaría Thrive Eternal, entre cuyos fundadores está un cuñado de la hija de Donald Trump, con la colaboración de JP Morgan. El apellido del presidente estadounidense, de nuevo, en el círculo de Infantino. En la carta, las confederaciones calificaron de «falta de criterio» y no de errores, un proyecto al que parece haberse dado carpetazo. «Hay silencio donde debería haber rendición de cuentas; distancia donde debería haber transparencia», apuntan.. No cabe duda de que el momento en que está ocurriendo toda esta tormenta también es importante. En marzo del año próximo se producirán elecciones a la FIFA, a las que Infantino ya ha dicho que acudirá. En este juego de poder ha habido insinuaciones de chantaje, como el que le hizo el presidente de la Federación Jordana, o directamente de soborno, según reveló The Times, como el ofrecimiento de Infantino a Marruecos para celebrar la final del Mundial de 2030 y quitársela a España, teóricamente el país organizador, a cambio de su apoyo. Punto que ha sido negado por la propia FIFA en un comunicado. La guerra sigue abierta y UEFA tiene claro el enemigo.
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