Usamos estas expresiones a diario y casi nunca pensamos de dónde salen. En este post voy a explicarte el origen de cinco famosas frases relacionadas con la casa.
Tirar la casa por la ventana
Decimos que alguien «tira la casa por la ventana» cuando gasta mucho dinero o celebra algo sin reparar en gastos. Su origen se relaciona tradicionalmente con la lotería introducida en España durante el reinado de Carlos III. Los premiados podían renovar el mobiliario de sus viviendas y deshacerse de los enseres antiguos arrojándolos por las ventanas. La escena llegó incluso al teatro popular de finales del siglo XVIII, donde aparece asociada a la alegría de haber ganado un importante premio.
Estar cerrado a cal y canto
Algo está «cerrado a cal y canto» cuando resulta imposible entrar o salir de allí. La expresión procede de una forma antigua de asegurar puertas y ventanas, especialmente cuando una vivienda iba a permanecer deshabitada durante bastante tiempo. Los huecos podían tapiarse utilizando piedras, entre ellas cantos, unidas con una mezcla de cal que formaba una barrera difícil de atravesar. De esos dos materiales surgió la locución, que también admite la forma «a calicanto».
Como Pedro por su casa
Ir «como Pedro por su casa» significa moverse por un lugar ajeno con absoluta confianza, muchas veces tomándose libertades que nadie ha concedido. Una explicación muy difundida relaciona al misterioso Pedro con Pedro I de Aragón, quien conquistó Huesca en 1096 tras vencer en la batalla de Alcoraz. Según esta tradición, antiguamente se habría dicho «entróse como Pedro en Huesca», expresión que con el paso del tiempo habría evolucionado hasta la forma actual. Su origen exacto, sin embargo, no está completamente documentado.
Ser la casa de Tócame Roque
La «casa de Tócame Roque» sirve para describir un lugar lleno de desorden, discusiones y gente haciendo cada uno lo que le parece. El nombre procede de una célebre corrala madrileña situada entre las calles Barquillo y Belén, habitada por decenas de familias y conocida durante los siglos XVIII y XIX por su bullicio. La tradición atribuye el curioso nombre a una disputa entre dos hermanos, Juan y Roque, por una herencia cuya propiedad ambos reclamaban diciendo que les «tocaba» a ellos.
Empezar la casa por el tejado
«Empezar la casa por el tejado» se dice cuando alguien hace las cosas en un orden poco lógico, ocupándose primero de lo que debería llegar después. No parece proceder de ninguna anécdota histórica concreta, sino de una comparación muy fácil de entender. Antes de colocar el tejado de una vivienda hay que levantar la estructura que debe sostenerlo. La construcción de una casa se convirtió así en una forma de explicar lo absurdo que resulta querer alcanzar el final sin haber preparado antes lo necesario.
Descubre el origen de cinco expresiones relacionadas con la casa en el lenguaje popular, su sentido original y por qué seguimos usándolas hoy.
Usamos estas expresiones a diario y casi nunca pensamos de dónde salen. En este post voy a explicarte el origen de cinco famosas frases relacionadas con la casa.
Tirar la casa por la ventana
Decimos que alguien «tira la casa por la ventana» cuando gasta mucho dinero o celebra algo sin reparar en gastos. Su origen se relaciona tradicionalmente con la lotería introducida en España durante el reinado de Carlos III. Los premiados podían renovar el mobiliario de sus viviendas y deshacerse de los enseres antiguos arrojándolos por las ventanas. La escena llegó incluso al teatro popular de finales del siglo XVIII, donde aparece asociada a la alegría de haber ganado un importante premio.
Estar cerrado a cal y canto
Algo está «cerrado a cal y canto» cuando resulta imposible entrar o salir de allí. La expresión procede de una forma antigua de asegurar puertas y ventanas, especialmente cuando una vivienda iba a permanecer deshabitada durante bastante tiempo. Los huecos podían tapiarse utilizando piedras, entre ellas cantos, unidas con una mezcla de cal que formaba una barrera difícil de atravesar. De esos dos materiales surgió la locución, que también admite la forma «a calicanto».
Como Pedro por su casa
Ir «como Pedro por su casa» significa moverse por un lugar ajeno con absoluta confianza, muchas veces tomándose libertades que nadie ha concedido. Una explicación muy difundida relaciona al misterioso Pedro con Pedro I de Aragón, quien conquistó Huesca en 1096 tras vencer en la batalla de Alcoraz. Según esta tradición, antiguamente se habría dicho «entróse como Pedro en Huesca», expresión que con el paso del tiempo habría evolucionado hasta la forma actual. Su origen exacto, sin embargo, no está completamente documentado.
Ser la casa de Tócame Roque
La «casa de Tócame Roque» sirve para describir un lugar lleno de desorden, discusiones y gente haciendo cada uno lo que le parece. El nombre procede de una célebre corrala madrileña situada entre las calles Barquillo y Belén, habitada por decenas de familias y conocida durante los siglos XVIII y XIX por su bullicio. La tradición atribuye el curioso nombre a una disputa entre dos hermanos, Juan y Roque, por una herencia cuya propiedad ambos reclamaban diciendo que les «tocaba» a ellos.
Empezar la casa por el tejado
«Empezar la casa por el tejado» se dice cuando alguien hace las cosas en un orden poco lógico, ocupándose primero de lo que debería llegar después. No parece proceder de ninguna anécdota histórica concreta, sino de una comparación muy fácil de entender. Antes de colocar el tejado de una vivienda hay que levantar la estructura que debe sostenerlo. La construcción de una casa se convirtió así en una forma de explicar lo absurdo que resulta querer alcanzar el final sin haber preparado antes lo necesario.
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