El Gobierno francés ha reconocido este martes su preocupación por el ciberataque que ha afectado a los sistemas de refrigeración de 700 supermercados del país, aunque ha descartado que el incidente haya provocado problemas de suministro de alimentos. El ministro de Economía, Roland Lescure, ha advertido de que el ataque supone una amenaza para la «soberanía alimentaria» francesa, después de que los piratas informáticos lograran manipular a distancia las temperaturas de los congeladores y echaran a perder grandes cantidades de productos frescos y congelados.. «Este ciberataque afecta al corazón de la soberanía alimentaria francesa y nos inquieta por sus efectos sobre la capacidad de nuestras cadenas de distribución de proporcionar los alimentos a nuestros ciudadanos», ha señalado Lescure durante la sesión de control al Gobierno en la Asamblea Nacional. El ministro ha elevado a 700 los establecimientos afectados, de los aproximadamente 10.000 supermercados existentes en Francia, aunque ha descartado «cualquier problema de aprovisionamiento» y ha asegurado que incluso en las tiendas perjudicadas están llegando nuevos productos frescos.. El ataque, registrado entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, permitió a los ciberdelincuentes acceder de forma remota a los sistemas que controlan la temperatura de los equipos de refrigeración. Una vez dentro, los atacantes activaron un programa de descongelación rápida que elevó las temperaturas hasta los 50 grados, provocando la ruptura de la cadena de frío y obligando a desechar parte de las mercancías almacenadas. En algunos establecimientos se registraron temperaturas incluso superiores, de hasta 80 grados, según los responsables de las cadenas afectadas.. Entre los grupos perjudicados figuran algunas de las principales empresas de distribución alimentaria del país, como Intermarché, Netto, Coopérative U, Carrefour, Leclerc y Monoprix. El presidente del grupo Les Mousquetaires, Thierry Cotillard, ha cifrado en alrededor de 300 los establecimientos afectados de sus cadenas Intermarché y Netto, mientras que Coopérative U ha confirmado incidencias en 80 de sus 2.000 tiendas. Por su parte, Groupe Casino ha informado de que el ataque ha alcanzado al 5% de los supermercados de su cadena Monoprix, sin precisar el número exacto de locales perjudicados.. Las consecuencias económicas podrían ser millonarias. «Esto va a costar decenas de millones de euros a nivel nacional. Es algo que nunca habíamos visto, nunca habíamos experimentado», ha advertido Cotillard en declaraciones recogidas por BFMTV. En varios supermercados, los empleados se han visto obligados a retirar productos frescos y congelados que habían dejado de cumplir las condiciones necesarias para su conservación, mientras los técnicos trataban de restablecer el funcionamiento de los equipos.. El director general de Coopérative U, Dominique Schelcher, también ha calificado el ciberataque de «extremadamente grave» y «sin precedentes». En declaraciones a la emisora RTL, ha explicado que los técnicos de refrigeración lograron contrarrestar el ataque en la mayoría de sus establecimientos, evitando daños en los alimentos. Sin embargo, en una minoría de las tiendas no pudieron reaccionar con suficiente rapidez, por lo que se produjo una interrupción de la cadena de frío y fue necesario desechar parte de las existencias.. «Nunca he visto nada igual», ha reconocido Schelcher, quien ha alertado de las consecuencias de atacar instalaciones esenciales para la conservación de alimentos. Aunque todavía no ha ofrecido una estimación global de los daños, ha explicado que un fallo de refrigeración puede generar pérdidas de decenas de miles de euros en un pequeño supermercado y alcanzar alrededor de 200.000 euros en un hipermercado.. Uno de los establecimientos afectados, situado en una pequeña localidad del norte de Francia, sufrió la pérdida de todos sus productos frescos y congelados. Su responsable, Julien Fréret, explicó a Reuters que nunca habría imaginado sufrir un incidente de estas características en un entorno rural y lamentó que toda la mercancía tuviera que acabar en la basura.. Francia investiga el ataque y posibles fallos de seguridad. Las autoridades francesas trabajan ahora para esclarecer cómo se produjo el ciberataque y determinar sus responsables. Lescure ha explicado que los primeros elementos de la investigación apuntan a una posible brecha de seguridad en los sistemas de refrigeración de la empresa danesa Danfoss, aunque ha insistido en que todavía es necesario determinar las causas exactas del incidente.. La compañía ha confirmado que un número limitado de sus sistemas de gestión de refrigeración se ha visto afectado y ha señalado que algunos de los equipos utilizaban programas informáticos obsoletos que ya no recibían actualizaciones de seguridad. Danfoss ha asegurado que llevaba tiempo recomendando a sus clientes mantener actualizados los dispositivos compatibles y sustituir los sistemas antiguos por soluciones más recientes. También ha indicado que mantiene contacto con los establecimientos perjudicados para ayudarles a resolver las incidencias.. Según una investigación publicada este martes por Reuters, los problemas de seguridad de algunos de estos equipos ya habían sido detectados con anterioridad. La agencia ha localizado unas 4.500 interfaces de sistemas Danfoss todavía accesibles desde internet, aunque esto no implica necesariamente que todas ellas sean vulnerables. Los expertos advierten de que la falta de actualizaciones y la exposición de determinados dispositivos conectados pueden facilitar este tipo de intrusiones.. Por el momento, ningún grupo ha reivindicado el ataque ni se ha identificado a sus autores. La Fiscalía de París ha abierto una investigación a través de su unidad especializada en ciberdelincuencia para identificar a los afectados y esclarecer la relación entre la manipulación de los sistemas y los daños denunciados, incluidos el deterioro de alimentos y los posibles incendios asociados al incidente.. En paralelo, la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI) investiga lo ocurrido. Según Lescure, el organismo deberá desarrollar labores de prevención, corrección e investigación para evitar nuevos ataques. El ministro ha considerado que lo sucedido debe servir como una «señal de alarma» para que las empresas y los responsables de infraestructuras esenciales refuercen sus medidas de seguridad informática.. La preocupación también ha llegado a las instituciones europeas. El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, ha condenado «enérgicamente» el ataque contra las cadenas de distribución y ha advertido de que la seguridad alimentaria requiere una mayor atención a todos los niveles. A su juicio, la utilización de los alimentos como instrumento de presión o desestabilización se ha convertido en una realidad que exige nuevas medidas de protección.. Problemas informáticos en supermercados de Países Bajos. El incidente en Francia coincide con los problemas de ciberseguridad registrados en Países Bajos por Albert Heijn, la mayor cadena de supermercados del país, que mantiene parte de sus sistemas informáticos desconectados tras detectar una incidencia que ha paralizado varios centros de distribución, provocado cancelaciones de entregas a domicilio y comenzado a dejar estanterías vacías en algunas tiendas.. Según ha informado la Agencia Efe, los problemas comenzaron el domingo por la tarde y afectan también a las cadenas Etos y Gall&Gall, pertenecientes al grupo Ahold Delhaize. La compañía ha desconectado preventivamente varios sistemas para proteger su infraestructura informática, aunque los establecimientos físicos permanecen abiertos y los clientes pueden seguir pagando con normalidad.. Albert Heijn, que concentra alrededor del 38% del mercado neerlandés de supermercados, todavía no ha confirmado si se ha producido un ataque informático ni si existe alguna relación entre este incidente y el registrado en Francia.. Su consejera delegada, Margaret Versteden-van Duijn, ha reconocido que por el momento no es posible determinar si ambos episodios están vinculados, mientras la empresa continúa trabajando para restablecer sus sistemas y recuperar la normalidad en el abastecimiento.
El ministro de Economía alerta de una amenaza para la «soberanía alimentaria» del país tras un ataque que ha provocado pérdidas millonarias de alimentos y que las autoridades siguen investigando
20MINUTOS.ES – Internacional
El Gobierno francés ha reconocido este martes su preocupación por el ciberataque que ha afectado a los sistemas de refrigeración de 700 supermercados del país, aunque ha descartado que el incidente haya provocado problemas de suministro de alimentos. El ministro de Economía, Roland Lescure, ha advertido de que el ataque supone una amenaza para la «soberanía alimentaria» francesa, después de que los piratas informáticos lograran manipular a distancia las temperaturas de los congeladores y echaran a perder grandes cantidades de productos frescos y congelados.. «Este ciberataque afecta al corazón de la soberanía alimentaria francesa y nos inquieta por sus efectos sobre la capacidad de nuestras cadenas de distribución de proporcionar los alimentos a nuestros ciudadanos», ha señalado Lescure durante la sesión de control al Gobierno en la Asamblea Nacional. El ministro ha elevado a 700 los establecimientos afectados, de los aproximadamente 10.000 supermercados existentes en Francia, aunque ha descartado «cualquier problema de aprovisionamiento» y ha asegurado que incluso en las tiendas perjudicadas están llegando nuevos productos frescos.. El ataque, registrado entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, permitió a los ciberdelincuentes acceder de forma remota a los sistemas que controlan la temperatura de los equipos de refrigeración. Una vez dentro, los atacantes activaron un programa de descongelación rápida que elevó las temperaturas hasta los 50 grados, provocando la ruptura de la cadena de frío y obligando a desechar parte de las mercancías almacenadas. En algunos establecimientos se registraron temperaturas incluso superiores, de hasta 80 grados, según los responsables de las cadenas afectadas.. Entre los grupos perjudicados figuran algunas de las principales empresas de distribución alimentaria del país, como Intermarché, Netto, Coopérative U, Carrefour, Leclerc y Monoprix. El presidente del grupo Les Mousquetaires, Thierry Cotillard, ha cifrado en alrededor de 300 los establecimientos afectados de sus cadenas Intermarché y Netto, mientras que Coopérative U ha confirmado incidencias en 80 de sus 2.000 tiendas. Por su parte, Groupe Casino ha informado de que el ataque ha alcanzado al 5% de los supermercados de su cadena Monoprix, sin precisar el número exacto de locales perjudicados.. Las consecuencias económicas podrían ser millonarias. «Esto va a costar decenas de millones de euros a nivel nacional. Es algo que nunca habíamos visto, nunca habíamos experimentado», ha advertido Cotillard en declaraciones recogidas por BFMTV. En varios supermercados, los empleados se han visto obligados a retirar productos frescos y congelados que habían dejado de cumplir las condiciones necesarias para su conservación, mientras los técnicos trataban de restablecer el funcionamiento de los equipos.. El director general de Coopérative U, Dominique Schelcher, también ha calificado el ciberataque de «extremadamente grave» y «sin precedentes». En declaraciones a la emisora RTL, ha explicado que los técnicos de refrigeración lograron contrarrestar el ataque en la mayoría de sus establecimientos, evitando daños en los alimentos. Sin embargo, en una minoría de las tiendas no pudieron reaccionar con suficiente rapidez, por lo que se produjo una interrupción de la cadena de frío y fue necesario desechar parte de las existencias.. «Nunca he visto nada igual», ha reconocido Schelcher, quien ha alertado de las consecuencias de atacar instalaciones esenciales para la conservación de alimentos. Aunque todavía no ha ofrecido una estimación global de los daños, ha explicado que un fallo de refrigeración puede generar pérdidas de decenas de miles de euros en un pequeño supermercado y alcanzar alrededor de 200.000 euros en un hipermercado.. Uno de los establecimientos afectados, situado en una pequeña localidad del norte de Francia, sufrió la pérdida de todos sus productos frescos y congelados. Su responsable, Julien Fréret, explicó a Reuters que nunca habría imaginado sufrir un incidente de estas características en un entorno rural y lamentó que toda la mercancía tuviera que acabar en la basura.. Francia investiga el ataque y posibles fallos de seguridad. Las autoridades francesas trabajan ahora para esclarecer cómo se produjo el ciberataque y determinar sus responsables. Lescure ha explicado que los primeros elementos de la investigación apuntan a una posible brecha de seguridad en los sistemas de refrigeración de la empresa danesa Danfoss, aunque ha insistido en que todavía es necesario determinar las causas exactas del incidente.. La compañía ha confirmado que un número limitado de sus sistemas de gestión de refrigeración se ha visto afectado y ha señalado que algunos de los equipos utilizaban programas informáticos obsoletos que ya no recibían actualizaciones de seguridad. Danfoss ha asegurado que llevaba tiempo recomendando a sus clientes mantener actualizados los dispositivos compatibles y sustituir los sistemas antiguos por soluciones más recientes. También ha indicado que mantiene contacto con los establecimientos perjudicados para ayudarles a resolver las incidencias.. Según una investigación publicada este martes por Reuters, los problemas de seguridad de algunos de estos equipos ya habían sido detectados con anterioridad. La agencia ha localizado unas 4.500 interfaces de sistemas Danfoss todavía accesibles desde internet, aunque esto no implica necesariamente que todas ellas sean vulnerables. Los expertos advierten de que la falta de actualizaciones y la exposición de determinados dispositivos conectados pueden facilitar este tipo de intrusiones.. Por el momento, ningún grupo ha reivindicado el ataque ni se ha identificado a sus autores. La Fiscalía de París ha abierto una investigación a través de su unidad especializada en ciberdelincuencia para identificar a los afectados y esclarecer la relación entre la manipulación de los sistemas y los daños denunciados, incluidos el deterioro de alimentos y los posibles incendios asociados al incidente.. En paralelo, la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI) investiga lo ocurrido. Según Lescure, el organismo deberá desarrollar labores de prevención, corrección e investigación para evitar nuevos ataques. El ministro ha considerado que lo sucedido debe servir como una «señal de alarma» para que las empresas y los responsables de infraestructuras esenciales refuercen sus medidas de seguridad informática.. La preocupación también ha llegado a las instituciones europeas. El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, ha condenado «enérgicamente» el ataque contra las cadenas de distribución y ha advertido de que la seguridad alimentaria requiere una mayor atención a todos los niveles. A su juicio, la utilización de los alimentos como instrumento de presión o desestabilización se ha convertido en una realidad que exige nuevas medidas de protección.. Problemas informáticos en supermercados de Países Bajos. El incidente en Francia coincide con los problemas de ciberseguridad registrados en Países Bajos por Albert Heijn, la mayor cadena de supermercados del país, que mantiene parte de sus sistemas informáticos desconectados tras detectar una incidencia que ha paralizado varios centros de distribución, provocado cancelaciones de entregas a domicilio y comenzado a dejar estanterías vacías en algunas tiendas.. Según ha informado la Agencia Efe, los problemas comenzaron el domingo por la tarde y afectan también a las cadenas Etos y Gall&Gall, pertenecientes al grupo Ahold Delhaize. La compañía ha desconectado preventivamente varios sistemas para proteger su infraestructura informática, aunque los establecimientos físicos permanecen abiertos y los clientes pueden seguir pagando con normalidad.. Albert Heijn, que concentra alrededor del 38% del mercado neerlandés de supermercados, todavía no ha confirmado si se ha producido un ataque informático ni si existe alguna relación entre este incidente y el registrado en Francia.. Su consejera delegada, Margaret Versteden-van Duijn, ha reconocido que por el momento no es posible determinar si ambos episodios están vinculados, mientras la empresa continúa trabajando para restablecer sus sistemas y recuperar la normalidad en el abastecimiento.
