Esta tendencia enfrenta barreras como la fragmentación regulatoria de la Unión Europea, las elevadas restricciones al comercio digital y un déficit de inversión Leer
Esta tendencia enfrenta barreras como la fragmentación regulatoria de la Unión Europea, las elevadas restricciones al comercio digital y un déficit de inversión Leer
Audio generado con IA. A pesar de la etiqueta de que la economía española depende en gran medida del turismo, las exportaciones de servicios digitales se afianzan como un sector de gran potencial. El impulso en los últimos seis años lo sitúa como el segundo país del mundo con mayor velocidad de crecimiento en este sector, por detrás de Reino Unido.. Así lo confirma un informe de Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie): las ventas de estos servicios al exterior avanzaron a un ritmo promedio del 11,1% anual entre 2019 y 2025, lo que supone un incremento acumulado del 66,8%.. Con un volumen de 83.212 millones de euros registrado en 2025, esta actividad representa ya el 36,9% del total de las exportaciones de servicios españoles. Esto ha sido determinante para afianzar el viraje comercial iniciado antes de la pandemia del Covid-19, permitiendo que en 2025 los ingresos por exportaciones de servicios no turísticos ascendieran a 120.161 millones de euros, superando a los 105.145 millones generados por el sector turístico que hoy aún es uno de los que más ingresos generan.. Bajo la etiqueta de servicios digitales se agrupan todos aquellos trabajos vendidos fuera de España que se realizan a través de una pantalla. En concreto, se trata de tareas que van desde un equipo informático que programa una aplicación para un cliente internacional hasta un estudio de arquitectura que diseña los planos telemáticos de un edificio en otro país.. En un momento en que la digitalización toma mayor relevancia por el impulso de la IA, el sector ha podido transformar prestaciones que antes debían consumirse exclusivamente en los mercados domésticos en bienes comerciables a través de la red.. En lo que respecta a dónde se concentran estos servicios, el informe detalla que los que engloban la ingeniería, arquitectura, consultoría o asesoramiento legal concentraron en 2025 el 51% de las exportaciones, un porcentaje superior al promedio a nivel mundial, que se sitúa en el 40,4%.. Los servicios informáticos, mientras, ocupan el segundo lugar con un 20,5% del total, en línea con el peso que representan a escala internacional (22%). En cambio, las actividades ligadas a la propiedad intelectual (8,1%) y a los financieros (7,5%) tienen un peso menor que en la media global, donde suponen un 11,5% y un 16%.. El crecimiento registrado sitúa al país por encima de los principales exportadores de la Unión Europea, Francia (8,3%) y Alemania (8,6%), así como del mayor exportador mundial de servicios digitales, EEUU (8,7%), y de la media de las exportaciones mundiales de estos servicios (10,2%).. Sin embargo, el documento advierte de la existencia de problemas que pueden amenazar esta tendencia. La primera responde a la falta de un sistema multilateral de reglas para el comercio digital, una carencia que no afecta al comercio tradicional y que obliga a regular las operaciones mediante acuerdos entre países, lo que deriva en una fragmentación normativa que incrementa los costes de entrada a los mercados.. Otro es que, según la OCDE, España figura entre los países con mayores barreras regulatorias al intercambio comercial, lo que condiciona la competitividad. Por un lado, encarece la importación de insumos tecnológicos para que las empresas elaboren y comercialicen sus servicios; por otro, reduce el atractivo del país como plataforma de operaciones para prestar servicios hacia terceros.
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