La empresa dispara un 92% sus ingresos y reduce sus pérdidas pero insiste en que seguirá invirtiendo en chips y centros de datos hasta disparar su capacidad de dos a 10 gigavatios en 2027 Leer
La empresa dispara un 92% sus ingresos y reduce sus pérdidas pero insiste en que seguirá invirtiendo en chips y centros de datos hasta disparar su capacidad de dos a 10 gigavatios en 2027 Leer
El 12 de julio, SpaceX salió a Bolsa. La mayor OPV de la historia, con una revalorización de sus acciones de casi el 20% en unas pocas horas y la coronación de Elon Musk como el primer billonario del planeta. Desde entonces, sin embargo, todo ha sido una montaña rusa. En las primeras semanas, en entusiasmo creciente por Starlink (que Musk cree que cubrirá a toda la humanidad en una década y que ha doblado su tamaño en 12 meses), el negocio espacial ahora que el ser humano ha vuelto a la Luna, y la integración de xAI llevaron los títulos a cotizar más de un 50% por encima del precio de salida en los momentos de mayor euforia.. Este agosto, sin embargo, ha llegado la corrección. A pesar de que la compañía ha superado las expectativas de los analistas básicamente en todos los aspectos, con unos ingresos excepcionales (un 92% más que un año antes, casi 8.000 millones de dólares y 1.000 millones más de lo estimado) y redujo significativamente sus pérdidas hasta los 541 millones, el mercado ha penalizado severamente el descomunal gasto en inteligencia artificial e infraestructura. La empresa que nació, creció y se convirtió en fetiche con satélites y cohetes, pero que gana dinero con servicios de la nube y banda ancha, se está reconvirtiendo más deprisa de lo que muchos esperaban. Y muchos bajistas han aprovechado para hacer caja.. Sólo en el segundo trimestre, Musk, con control casi total, invirtió más de 18.000 millones de dólares, de los que casi 16.000 millones fueron destinados a IA y centros de datos, el doble que el trimestre anterior. «Estamos desarrollando capacidad de computación de IA a gran escala más rápido que nadie», garantizó Musk el martes por la noche en la primera presentación de resultados como cotizada.. Tras conocerse los números, este miércoles los títulos se desplomaron entre un 7% y un 12% y ya cotizan por debajo del precio de la OPV, acusando una caída de casi el 20% desde junio. Por las dudas ante el desafío, después de que Musk avisara de que quiere disparar la capacidad de los centros de datos de SpaceX de dos gigavatios a hasta 10 gigavatios en 2027 (sólo con chips de Nvidia) y con los primeros centros de datos orbitales en marcha quizás ya el próximo año.. Y porque si bien las promesas a medio plazo son astronómicas y jugosas, la empresa seguirá quemando efectivo durante un tiempo importante. Sin contar siquiera la incógnita de si acabará habiendo una fusión con Tesla que dé todavía más poder a Musk. Según Financial Times, el año que viene «en el extremo más optimista de las estimaciones de Musk, los centros de datos de la compañía consumirían tanta energía como la ciudad de Nueva York en pleno verano·.. En realidad, la secuencia de lo ocurrido en Wall Street no es extraña. La apuesta por la IA es enorme, pero en línea con sus principales competidores. Amazon apuntó la semana pasada a un gasto de capital de alrededor de 220.000 millones de dólares este año, también liderado por la IA. Alphabet, la matriz de Google, elevó el mes pasado su previsión de gasto de capital para el año a un rango de entre 195.000 y 205.000 millones de dólares. Microsoft, en el mismo nivel, espera invertir hasta 175.000 millones de dólares ¡en 2026, mientras que Meta calcula entre 130.000 y 145.000 millones de dólares.. Pero es que además, el comportamiento de los títulos de SpaceX recuerda al de otras grandes tecnológicas en sus primeros meses en Bolsa. Los inversores, que tenían de por sí reservas sobre los ingresos potenciales los primeros años, siguen creyendo en el potencial de Starlink, con cada vez más presencia global y 12 millones de clientes. Y ven mucho futuro al negocio espacial, pero al mismo tiempo quieren rentabilidad y muestran su lógica preocupación por el ritmo de inversión, ya que hay consenso en la necesidad, pero la IA, al final y al cabo, es también una apuesta. Y muchos analistas sospechan que los actores que se incorporen más tarde quizás puedan llegar al mismo sitio, pero a menor coste.. SpaceX ha asegurado que si todo sigue igual llegará a los 100.000 millones de dólares en ingresos anuales en diciembre, gracias sobre todo a los acuerdos con centros de datos. Musk afirmó igualmente que la compañía ahora proyecta alcanzar el billón de dólares en ingresos anuales para 2030, un año antes de lo previsto.. El tercer elemento que explica los movimientos de estos días, además de los bajistas cerrando sus posiciones cortas (a finales de julio, el volumen de acciones vendidas en corto había alcanzado 219,3 millones, un 34% del capital flotante, una cifra enorme para una empresa recién salida a Bolsa) es que el mercado asume que cuando el jueves termine el llamado período de bloqueo (lock-up), y los empleados e inversores iniciales se desharán de millones de acciones, y habrá una presión adicional sobre el valor. Por eso los hedge funds cerraron posiciones justo a principios de semana.. La empresa no parece preocupada. Su compromiso es a medio y largo plazo. Cuando el objetivo es colonizar Marte, la minería de asteroides, centros de datos en el espacio o un acelerador de masas en la Luna, los primeros resultados trimestrales son insignificantes. Pero el mercado tiene presentes que, por el momento, SpaceX gana dinero vendiendo suscripciones de banda ancha y con el alquiler de centros de datos, actividades que suponen menos del 20% del «mercado total potencial» del que hablaba el folleto de la salida de SpaceX a Bolsa.
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