Donald Trump se ha dirigido este martes a la Asamblea General de la ONU, que celebra su debate número 81, y ha dado la vuelta a la razón de ser de la organización con un mensaje beligerante en el que ha amenazado a Irán con su «aniquilación» si no llega a un acuerdo y ha anticipado también un cambio de régimen en Cuba, con unas afirmaciones que provocaron que la delegación cubana abandonase la Asamblea General. El presidente de Estados Unidos también sacó pecho por haber resuelto «ocho guerras» y rebautizó la IA como «superinteligencia» y como parte de la verdadera carrera global del futuro.. La guerra en Oriente Próximo ocupó buena parte de su mensaje en un momento, celebró, en el que Estados Unidos «está más fuerte que nunca» después de superar los «tiempos oscuros» que le dejaron sus predecesores. «Estamos ante una época dorada», espetó ante el resto de mandatarios. «Nuestro poder está expandiéndose y nuestro futuro es brillante. Somos la envidia del mundo», proclamó en un tono propio de un emperador.. «Estamos resolviendo problemas a toda velocidad», añadió, enumerando los agradecimientos de los líderes por haber resuelto, contó, «ocho guerras» desde su vuelta al poder, aunque no desgranó cuáles considera que son esos conflictos. Uno que no tiene cosido del todo es el de Irán, pero lanzó un aviso al régimen ayatolá. «Pueden elegir entre un acuerdo que permita reconstruir el mejor país de Oriente Medio o Estados Unidos les aniquilará», sostuvo. «Ya no tienen nada, lo único que queda es la inflación», comentó, y culpó de la misma a Teherán por el cierre del estrecho de Ormuz. «Era el matón de Oriente Medio. Ya no lo es». Así, llamó a sus homólogos a mantener el aislamiento y la presión sobre el régimen.. En realidad, puso fecha a ese pacto: después de las elecciones de medio mandato, que se celebrarán en EEUU el próximo mes de noviembre. «Quieren ver cómo me va en las elecciones, pero no me presento», esgrimió sobre la posición de los iraníes. E insistió en el que, dijo, es el verdadero objetivo de Washington: que Irán nunca tenga un arma nuclear. «Los traidores dicen que no tenemos munición, pero tenemos más que nunca. Pido la unión de todas las naciones para aislar la economía iraní hasta que acaban con su régimen del terror. Ellos son débiles y están desesperados: si seguimos unidos, estaremos ante el final del terror y los precios del petróleo volverán a los niveles previos al conflicto», prometió Trump.. También reivindicó en este sentido la vía para un cambio de régimen en Cuba. «Caerá», dijo sobre el ‘castrismo’, y apuntó a su secretario de Estado, Marco Rubio, que «está en negociaciones» con La Habana. El régimen de Díaz Canel, aseguró, Trump «está sometido a la presión más fuerte que ha sentido jamás». Ese giro es también a ojos del presidente estadounidense una manera de dar un golpe a nivel interno, pues consideró que «los comunistas» en EEUU han llegado a acuerdos, dijo, con el régimen cubano. «Los comunistas nunca llegarán a EEUU y la libertad llegará a Cuba», sentenció.. Y puso como ejemplo de esa política la detención de Nicolás Maduro, con la que se aupó a Delcy Rodríguez a la presidencia del país caribeño. Ahora los vínculos entre Caracas y Washington, reconoció Trump, son potentes. «Hemos firmado el mayor acuerdo de petróleo de la historia: nos beneficia a los dos, a EEUU y a Venezuela. Los números son increíbles porque juntos tenemos más del 60% del petróleo de todo el mundo», esgrimió el otrora magnate. Y concluyó el asunto con otra advertencia: «Vamos a usar nuestra fuerza militar para mantener el orden siempre que sea necesario», con referencias a los «adversarios dementes» para hablar del crime organizado en otros países como México.. Vamos a usar nuestra fuerza militar para mantener el orden siempre que sea necesario. No dejó de hablar de movimientos territoriales Donald Trump, y celebró también el acuerdo con Dinamarca y Groenlandia. Eso sí, se volvió a referir a la isla como «trozo de tierra», ante la mirada de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen. «Tendremos el control permanente, no habrá rivales de Estados Unidos» en la zona, apuntó. «Defenderemos América y Europa», añadió antes de reivindicar como propio el logro de que la OTAN y los aliados vayan a destinar el 5% del PIB en defensa: para Trump todo ello es parte del proceso de «expandir la huella» de Estados Unidos por el mundo.. Menos avances reconoció para alcanzar la paz en Ucrania, donde, según sus cálculos, mueren 25.000 personas en cada bando, dijo. «Esto tiene que parar», sostuvo ante la mirada del presidente Volodimir Zelenski -que hablará este miércoles ante la Asamblea- y auguró que habrá un acuerdo «pronto» porque, resaltó, las conversaciones «van más rápido de lo que la gente cree». Se agarra para proclamar eso a los que para él son los precedentes. «Hemos conseguido la paz en sitios que parecía imposible», terminó.. De la inteligencia artificial a la «superinteligencia». Tuvo tiempo Trump también para rebautizar la inteligencia artificial. EEUU se opone a regular la IA de manera global, avisó, y le puso el nombre de «superinteligencia»: porque para el presidente estadounidense «no es fake, es increíble». Aunque reconoció los riesgos, ve mucho mayores las ventajas. «Super es lo contrario de artificial. Bienvenidos al nuevo mundo de la superinteligencia. Es mucho más correcto», sentenció. Para el inquilino de la Casa Blanca la “superinteligencia” es un reto, pero nada más. «Los que se oponen son los que hablaban del cambio climático y no se ha muerto nadie. Son los mismos que abogan por la inmigración masiva. Quien gane la carrera de la IA ganará todo, y ahora vamos por delante de China; esto es mayor que Internet o la revolución industrial Vamos a vigilarla, sí, pero vamos a potenciarla», quiso concluir. Y cerró su intervención con otro mensaje en el mismo tono. «EEUU ya lidera el mundo de la superinteligencia porque América nunca renuncia a un reto. La libertad no es algo que ganásemos fácilmente y no nos rendiremos».
El presidente de Estados Unidos saca pecho ante la Asamblea General por haber resuelto, dice, «ocho guerras» y rebautiza la IA como «superinteligencia».
20MINUTOS.ES – Internacional
Donald Trump se ha dirigido este martes a la Asamblea General de la ONU, que celebra su debate número 81, y ha dado la vuelta a la razón de ser de la organización con un mensaje beligerante en el que ha amenazado a Irán con su «aniquilación» si no llega a un acuerdo y ha anticipado también un cambio de régimen en Cuba, con unas afirmaciones que provocaron que la delegación cubana abandonase la Asamblea General. El presidente de Estados Unidos también sacó pecho por haber resuelto «ocho guerras» y rebautizó la IA como «superinteligencia» y como parte de la verdadera carrera global del futuro.. La guerra en Oriente Próximo ocupó buena parte de su mensaje en un momento, celebró, en el que Estados Unidos «está más fuerte que nunca» después de superar los «tiempos oscuros» que le dejaron sus predecesores. «Estamos ante una época dorada», espetó ante el resto de mandatarios. «Nuestro poder está expandiéndose y nuestro futuro es brillante. Somos la envidia del mundo», proclamó en un tono propio de un emperador.. «Estamos resolviendo problemas a toda velocidad», añadió, enumerando los agradecimientos de los líderes por haber resuelto, contó, «ocho guerras» desde su vuelta al poder, aunque no desgranó cuáles considera que son esos conflictos. Uno que no tiene cosido del todo es el de Irán, pero lanzó un aviso al régimen ayatolá. «Pueden elegir entre un acuerdo que permita reconstruir el mejor país de Oriente Medio o Estados Unidos les aniquilará», sostuvo. «Ya no tienen nada, lo único que queda es la inflación», comentó, y culpó de la misma a Teherán por el cierre del estrecho de Ormuz. «Era el matón de Oriente Medio. Ya no lo es». Así, llamó a sus homólogos a mantener el aislamiento y la presión sobre el régimen.. En realidad, puso fecha a ese pacto: después de las elecciones de medio mandato, que se celebrarán en EEUU el próximo mes de noviembre. «Quieren ver cómo me va en las elecciones, pero no me presento», esgrimió sobre la posición de los iraníes. E insistió en el que, dijo, es el verdadero objetivo de Washington: que Irán nunca tenga un arma nuclear. «Los traidores dicen que no tenemos munición, pero tenemos más que nunca. Pido la unión de todas las naciones para aislar la economía iraní hasta que acaban con su régimen del terror. Ellos son débiles y están desesperados: si seguimos unidos, estaremos ante el final del terror y los precios del petróleo volverán a los niveles previos al conflicto», prometió Trump.. También reivindicó en este sentido la vía para un cambio de régimen en Cuba. «Caerá», dijo sobre el ‘castrismo’, y apuntó a su secretario de Estado, Marco Rubio, que «está en negociaciones» con La Habana. El régimen de Díaz Canel, aseguró, Trump «está sometido a la presión más fuerte que ha sentido jamás». Ese giro es también a ojos del presidente estadounidense una manera de dar un golpe a nivel interno, pues consideró que «los comunistas» en EEUU han llegado a acuerdos, dijo, con el régimen cubano. «Los comunistas nunca llegarán a EEUU y la libertad llegará a Cuba», sentenció.. Y puso como ejemplo de esa política la detención de Nicolás Maduro, con la que se aupó a Delcy Rodríguez a la presidencia del país caribeño. Ahora los vínculos entre Caracas y Washington, reconoció Trump, son potentes. «Hemos firmado el mayor acuerdo de petróleo de la historia: nos beneficia a los dos, a EEUU y a Venezuela. Los números son increíbles porque juntos tenemos más del 60% del petróleo de todo el mundo», esgrimió el otrora magnate. Y concluyó el asunto con otra advertencia: «Vamos a usar nuestra fuerza militar para mantener el orden siempre que sea necesario», con referencias a los «adversarios dementes» para hablar del crime organizado en otros países como México.. Vamos a usar nuestra fuerza militar para mantener el orden siempre que sea necesario. No dejó de hablar de movimientos territoriales Donald Trump, y celebró también el acuerdo con Dinamarca y Groenlandia. Eso sí, se volvió a referir a la isla como «trozo de tierra», ante la mirada de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen. «Tendremos el control permanente, no habrá rivales de Estados Unidos» en la zona, apuntó. «Defenderemos América y Europa», añadió antes de reivindicar como propio el logro de que la OTAN y los aliados vayan a destinar el 5% del PIB en defensa: para Trump todo ello es parte del proceso de «expandir la huella» de Estados Unidos por el mundo.. Menos avances reconoció para alcanzar la paz en Ucrania, donde, según sus cálculos, mueren 25.000 personas en cada bando, dijo. «Esto tiene que parar», sostuvo ante la mirada del presidente Volodimir Zelenski -que hablará este miércoles ante la Asamblea- y auguró que habrá un acuerdo «pronto» porque, resaltó, las conversaciones «van más rápido de lo que la gente cree». Se agarra para proclamar eso a los que para él son los precedentes. «Hemos conseguido la paz en sitios que parecía imposible», terminó.. Tuvo tiempo Trump también para rebautizar la inteligencia artificial. EEUU se opone a regular la IA de manera global, avisó, y le puso el nombre de «superinteligencia»: porque para el presidente estadounidense «no es fake, es increíble». Aunque reconoció los riesgos, ve mucho mayores las ventajas. «Super es lo contrario de artificial. Bienvenidos al nuevo mundo de la superinteligencia. Es mucho más correcto», sentenció. Para el inquilino de la Casa Blanca la “superinteligencia” es un reto, pero nada más. «Los que se oponen son los que hablaban del cambio climático y no se ha muerto nadie. Son los mismos que abogan por la inmigración masiva. Quien gane la carrera de la IA ganará todo, y ahora vamos por delante de China; esto es mayor que Internet o la revolución industrial Vamos a vigilarla, sí, pero vamos a potenciarla», quiso concluir. Y cerró su intervención con otro mensaje en el mismo tono. «EEUU ya lidera el mundo de la superinteligencia porque América nunca renuncia a un reto. La libertad no es algo que ganásemos fácilmente y no nos rendiremos».
